Los pies de los niños están en constante desarrollo. Durante los primeros años de vida, sus estructuras óseas y musculares se están formando, por lo que una correcta evaluación a tiempo previene molestias y problemas en la postura durante la etapa adulta.
En nuestra clínica en Jerez de la Frontera nos especializamos en podología infantil, ofreciendo un diagnóstico cercano, cercano al juego y sin dolor para que los más pequeños se sientan cómodos en todo momento.
Muchas alteraciones en la marcha son completamente normales en determinadas etapas del crecimiento. Sin embargo, es recomendable realizar una valoración profesional si observas alguno de los siguientes síntomas:
Analizamos la marcha de forma dinámica y estática para comprobar cómo evoluciona la huella plantar del niño según su edad. Evaluamos la flexibilidad articular, el equilibrio y la fuerza muscular.
El calzado juega un papel fundamental en el desarrollo del pie infantil. Te ayudamos a elegir el zapato adecuado para cada etapa:
Solo cuando es estrictamente necesario, diseñamos soportes plantares a medida para corregir o compensar desviaciones en la marcha que generen dolor o inestabilidad.
Si no detectas dolor ni alteraciones evidentes, la primera revisión general suele recomendarse entre los 4 y 5 años, cuando la marcha ya está más consolidada y la grasa plantar del bebé empieza a reabsorberse.
Sí, en los primeros años de vida todos los niños tienen pie plano fisiológico debido a la capa de grasa en la planta y a la laxitud de sus ligamentos. En la mayoría de los casos se corrige de forma natural con el crecimiento y el movimiento descalzo.
Totalmente. Caminar descalzo sobre diferentes texturas estimula el desarrollo sensorial, fortalece la musculatura del pie y ayuda a dar forma al arco plantar.
¿Tienes dudas sobre la marcha o el calzado de tu hijo? Pide tu cita en Jerez de la Frontera y te ayudaremos a cuidar sus pasos desde la infancia.
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